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jueves, 23 de agosto de 2012

En tiempos de crisis, apretarse el cinturón es buena cosa.

Con este título, que más bien es ya un dicho popular, no quiero mandar un mensaje relacionado con economía, ni mucho menos, simplemente quiero iniciar el tema de hoy, el cinturón. ¿De dónde colgaría el revolver de Clint Eastwood en "El Bueno, el Feo y el Malo" si no fuera del cinturón?, o ¿Dónde llevaría la pesada espada Aragorn, en "El Señor de los Anillos"?, ya se que la vida real no es una película, y que ya no andamos con espadas por la calle, pero hacerme caso, el cinturón es un complemento imprescindible.
En los últimos años muchos hombres han ido prescindiendo de esta prenda, que debería ser un básico imprescindible del hombre. Este complemento, uno de los más antiguos de la historia, bien utilizado llega a formar una parte muy importante de nuestro look. En mi publicación de hoy, aunque breve, intentaré desvelar algún secreto, consejo, algo de historia, para conocer y sumergirnos en el mundo de este "amigo", que en ocasiones nos ayuda y en otras podríamos decir que no nos ayuda tanto.

En primer lugar, para iniciarnos un poco en e tema de los cinturones, es necesario conocer el pasado de este.
El origen del cinturón se remonta a la edad de bronce, siendo utilizado por ambos sexos. Desde entonces ha evolucionado, tanto el material, la forma y su colocación. El cinturón fue rechazado y retomado varias veces en su historia, y parece que llega el momento de retomarlo. Por poner un ejemplo, a principios del siglo XX los hombres preferían el uso de tirantes, pero a partir de la Primera Guerra Mundial, y la necesidad de adaptar un elemento mas sencillo a los uniformes se adaptó el cinturón.



Desde la I Guerra Mundial ha evolucionado hasta lo que hoy en día confecciona la gran gama de tejidos colores, formas que hay en el mercado de los cinturones. 



No podemos hablar del cinturón sin hablar también de la hebilla. Este broche remonta a Grecia y Roma, utilizado también como enganche, para cascos o sandalias. Se convirtió así la hebilla en complemento indispensable, y los orfebres la incorporaron en su producción, creándose así hebillas muy adornadas y caras, objeto de colección. Esto continuo hasta el siglo XVI, en apogeo del imperio Britanico, la hebilla se habia convertido en objeto imprescindible en el uniforme naval y comercio. Hoy en día los modelos de hebilla son muy variados y debemos de tener cuidado a la hora de elegir una, si buscamos un estilo clásico y elegante. 
Las hebillas clásicas de forma rectangular o redondeada son tradicionales y no pasan de moda durante el tiempo, si apuestas por una de ellas vas a lo seguro. En cambio existen otras hebillas mayores, de un tamaño superior, con grandes marcas o muy adornadas. Con este tipo de broche nos la jugamos y pueden arruinar un look que en principio podía triunfar. 





Debemos evitar lucir grandes logos en los cinturones, no somos pantallas de televisión para ir haciendo publicidad de grandes casas. Podemos sustituir estos por otros cinturones de la misma marca pero mas discretos en cuanto a la hebilla. Aunque en algunos casos podamos saltarnos las reglas. Como en este elegante cinturon de Hermes. 





Sabiendo ya unas lecciones básicas sobre que cinturones llevar y cuales no, ahora vamos a entrar un poco en las clases de cinturones, y en que ocasiones llevar cada uno. 








EL CINTURÓN DE PIEL
Para entendernos, el cinturón "de toda la vida". Es el cinturón básico que todo hombre debería tener, de piel, liso y con hebilla sencilla. Básico: uno en color negro y otro en color marrón o cuero, para combinarlo dependiendo del look que queramos. Otros quizás añadirían los cinturones fabricados con pieles exóticas o a su imitación como de serpiente o cocodrilo, pero personalmente, no van a reposar en el fondo de mi armario. 

          Massimo Dutti- 39.95€


¿CUÁNDO UTILIZARLO?
Este cinturón cabe en cualquier look en el que llevemos zapatos. Desde un traje que llevemos a trabajar, hasta vaqueros y unos mocasines que nos pongamos para salir a tomar unas cañas con los amigos. Es el cinturón mas polivalente. 







EL CINTURÓN TRENZADO
Es el ecuador entre las propuestas más formales y las informales. Podemos encontrarlo en dos versiones: una en piel, cuyo color básico es el marrón, y otra en goma, en el que se combinan incluso colores. Hay una tercera opcion, los que combinan piel con goma o tela. 







 ¿CUÁNDO UTILIZARLO?
El cinturón trenzado de piel resulta adecuado para ocasiones mas formales, pero que no tenga un "dress code" muy estricto, pero si formal. En cambio el de goma es adecuado para situaciones más informales, podemos combinarlo con zapatos o deportivas. 

EL CINTURÓN DE LONA
Ya estamos hablando de situaciones informales. Este es el más formal dentro de los informales. Podemos encontrarlo en muchos colores y con diferentes estampados. Está formado por una parte de piel y otra de lona. 

¿CUÁNDO UTILIZARLO?
Este cinturón, debido a sus colores, o estampados se hace mas de primavera-verano. Podemos combinarlo con mucha ropa, únicamente tenemos que respetar que no es para situaciones formales, es decir, nunca lo pongas con traje. Hay que tener en cuenta que al tener más colores y diferentes estampados las posibilidades de una mala combianación aumenta, por lo que recomiendo seguir la gama cromatica del look.











EL CINTURÓN DE ANILLAS
Este cinturón tiene dos anillas a modo de hebilla, es el más informal y lo podemos encontrar fabricado de varios tejidos, colores, estampados.

¿CUÁNDO UTILIZARLO?
En toda ocasión informal, nunca con traje. Siempre ponerselo con vaqueros, chinos o pantalones de pana. Ideal para ocasiones desestresadas combinado con unas zapatillas.






COMBINAR EL CINTURÓN
En este apartado vamos a distinguir entre ocasiones formales e informales. 

OCASIONES FORMALES: en el caso de que se nos presente una cena a la que debamos asistir con un "dress code" estricto, elegantes, debemos combinar el tono de nuestro cinturón con el de los zapatos, intentar asemejarlo. De esta forma conseguiremos crear una armonía en el look y no destacaremos mucho. 







INFORMALES: en las ocasiones más informales podemos seguir la regla anterior, y combinar el cinturon con los zapatos. Pero también podemos arriesgarnos más y no seguirlo. En estas ocasiones no hay una regla. Pero tampoco quiere decir que nos pongamos el primer cinturón que cojamos, sino que elijamos uno que vaya con a gama cromática del look.
























1 comentario:

  1. Estimado Woody:
    he de decirte que tu artículo sobre el cinturón es de lo más interesante. Se ve que cuidas los detalles y que a buen seguro te lo aplicas a tí mismo. Con respecto a tus consejos, deberás admitir que hay combinaciones estéticas que encajan perfectamente pero que pueden ser de lo más ridículas. Hay estilos para todos los gustos (of course). Por otro lado, y hablando de cinturones, te olvidas del famoso cinturón de castidad, tan utilizado en tiempos para evitar... en fin, lo que ya todos sabemos. También hay cinturones de asteroides, esos que un día pueden chocar contra nosotros y hacernos desaparecer...

    Un saludo

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